Akropolis: el juego que puntúa cero si te olvidas de una sola cosa
Akropolis parece un constructor de ciudades relajado. No lo es. Un sistema de multiplicadores que borra el trabajo de toda una partida si descuidas las plazas.
Lecturas a fondo
Reseñas que se toman su tiempo. Cada análisis examina lo que hace a un juego especial o lo que lo lastra. Sin eufemismos.
Akropolis parece un constructor de ciudades relajado. No lo es. Un sistema de multiplicadores que borra el trabajo de toda una partida si descuidas las plazas.
Athena añade cartas de construcción y una estatua que multiplica el valor de tus piedras. Más objetivos, misma duración. El debate es si los necesitabas.
Bomb Busters resuelve un problema que la mayoría de cooperativos ignora: cómo repartir información entre el equipo cuando nadie puede decir lo que sabe.
Cascadia parece un puzzle tranquilo de hexágonos y animales. Lo que descubres jugándolo es que hay más fricción de la que la caja sugiere, y que los errores cuestan más de lo que parecen.
Harmonies parece Cascadia con más dimensiones. Lo que descubres jugándolo es que el tablero se llena antes de lo que calculaste y que eso duele más de lo esperado.
Rebirth promete un futuro brillante y esperanzador. Lo que hay debajo es un juego de mayorías más frío y competitivo de lo que la estética verde sugiere.
Mechs, minería sci-fi y un mazo que crece mientras el combustible se agota. Por qué Drillers no se parece al deck builder que crees que es.
36 corredores con habilidades absurdas, un draft estratégico y cuatro carreras de treinta minutos. Por qué Magical Athlete no es el roll-and-move que aparenta ser.
Conspiracy añade cartas de trama de larga duración, incursiones en planetas y el modo Overthrow. Para grupos con el sistema rodado, cambia algo que faltaba.
Flip 7 es un push-your-luck de 15 minutos que no pretende ser otra cosa. Escéptico ante el hype, lo que hay dentro se sostiene en lo que promete.
Top 10 de BGG desde 2016 con componentes que la propia comunidad critica. Por qué el motor de sinergias de Terraforming Mars sigue siendo uno de los mejores del género a pesar de todo lo demás.
La Expansión Américas introduce 111 aves del continente americano y un deck propio de 40 colibríes con tablero de Jardín independiente. Analizamos si ese peso extra se traduce en diversión por turno.
La única expansión standalone de Wingspan transforma la experiencia a dos jugadores con el Modo Dúo y escala hasta 7 con el Modo Bandada. Análisis completo.
Analizo la Expansión Europea de Wingspan: 81 aves nuevas, poderes de fin de ronda y huevos morados. ¿Es realmente imprescindible o puede esperar?
La Expansión Oceanía introduce el néctar como quinto recurso comodín, 81 aves nuevas y tableros de jugador rediseñados que la mayoría de grupos veteranos no cambian. Análisis con pros, contras y puntuación.
Análisis de Wingspan Pocket: cartas de doble cara, activación de fila única y partidas de 25 minutos. Lo que gana y pierde respecto al original.
Con solo dos peones y cinco rondas, Lost Ruins of Arnak parece corto sobre el papel. Según casi toda reseña publicada, la sensación dura poco.
La Tripulación reduce el lenguaje a una sola señal por turno. Según casi todo lo escrito sobre ella, ahí es exactamente donde nace toda su tensión.
Código Secreto se vende como un juego de fiesta sencillo, pero cada pista esconde un cálculo de riesgo que pocas cajas explican bien del todo.
Todavía no he jugado a Mythicals, pero el reglamento ya deja clara su mejor idea: arriesgarte a robar cartas puede regalarle la partida a tu rival.
Jugué Sky Team esperando una partida muda de principio a fin. Lo que encontré fue un juego de dados que solo calla cuando de verdad importa.
He jugado Wyrmspan pensando todo el rato en Wingspan. La complejidad sube un peldaño real, aunque no siempre a cambio de más interacción directa.
Catorce partidas a Everdell después, sigo aprendiendo a base de golpes cuándo conviene cambiar de estación. Ese detalle cambia todo lo demás.
Llevo nueve partidas a SETI y todavía calculo mal el momento de lanzar la sonda. Lo que tengo claro es que el juego nunca te deja del todo tranquilo.